📍 Toledo, España · 2.500 m² · 2022
Restauración paisajística de una finca tradicional donde el paso de las estaciones es el verdadero protagonista. El diseño integra la vibrante floración primaveral con la calidez de los tonos otoñales del arce japonés y las gramíneas, creando un jardín vivo y cambiante que respeta y celebra la identidad rústica del entorno toledano.
⭐ Elementos Clave
- Caminos drenantes de jabre compactado que se integran en el paisaje natural
- Borde seco perimetral (dry border) con espíneas y arbustos autoctones
- Recuperación del huerto aromático tradicional con lavanda, tomillo y romero
- Aljibe restaurado para captación de agua de lluvia
🌿 Paleta Botánica
- Acer palmatum — arce japonés, el gran protagonista del color otoñal con sus rojos y anaranjados
- Quercus ilex — encina autoctona, estructura perenne que define el carácter de la finca
- Salvia officinalis — salvia culinaria aromática, pieza clave del huerto tradicional
- Prunus dulcis — almendro, floración blanca espectacular a finales de invierno
- Gramíneas mixtas — festuca, stipa y pennisetum en combinación para texturas en invierno
♻️ Sostenibilidad
Captación de aguas pluviales para aljibe que cubre el riego de verano, gestión integrada de plagas sin productos químicos y acolchados orgánicos elaborados in situ con los restos de poda de la propia finca. El jardín genera sus propios nutrientes en un ciclo cerrado.
💡 Reto y Solución
Reto: Suelo arcilloso pobre con problemas de encharcamiento en invierno y alta insolación en los meses de verano.
Solución: Aportes masivos de materia orgánica para mejorar la textura del suelo, instalación de drenes franceses en las zonas de encharcamiento y selección de especies rústicas de raíz profunda que acceden a los nutrientes de las capas inferiores. Los caminos de jabre facilitan la infiltración y eliminan los charcos.


